a veces pasábamos la tarde inventando ideas para hacer camisetas; otros días hacíamos y retocábamos fotografías; también escribíamos y hacíamos manualidades; a veces veíamos pelis toda la noche; intercambiábamos libros; hablábamos mucho: de viajes, de proyectos, de filosofía, de música, de historia, de política, de las gentes, del tiempo,... de vez en cuando hacíamos fiestas. vaya fiestas! con disfraces, y concursos, y mucha, mucha risa. venían muchos amigos del pueblo, y la fiesta duraba horas y horas... te daba tiempo a irte a dormir, y al despertar la música aún seguía!
íbamos juntos a la nieve, sobre todo a hacer snowboard. todos sabían hacerlo muy bien, y daban saltos y volteretas en la nieve. a mí me enseñaron un poco y me iba con ellos. a cambio, yo les dejaba mi coche para que algunos aprendieran a conducir. nos íbamos por los caminos y allí practicaban.
muchas veces nos íbamos a comer por ahí. a todos nos gustaba comer bien, y beber buen vino, y nos íbamos todos juntos a los restaurantes a comer, o a cenar. aunque también a veces comíamos en casa porque a unos pocos se les daba muy bien cocinar.
algunos días íbamos a la piscina a nadar, otros a andar en bici, y otros hacíamos excursiones por los bosques.
como éramos muchos, siempre había alguien dispuesto a pasar un rato contigo, y a hacer cosas divertidas. a todos nos gustaba mucho esa casa. porque, aunque era muy vieja, muy vieja, nos hechizó con su magia haciendo que pasáramos un tiempo muy, muy feliz.
foto: MacaRon. la casa de los punkis, la cerdanya

No hay comentarios:
Publicar un comentario